domingo, 10 de marzo de 2013

¿Por qué se forman olas destructivas?


Los fenómenos destructivos son aquellos que concentran una gran cantidad de energía en un pequeño intervalo de tiempo y de espacio. Las olas son fenómenos ondulatorios en los que no se propaga materia, pero sí energía cinética.
Cuando se generan olas altas, la energía que llega a las estructuras costeras por unidad de tiempo crece de manera cúbica con la altura de la ola: una ola de altura doble que otra contiene 8 veces más energía que la primera. En un gran temporal, con olas de 15 metros, la energía por metro de costa puede ser de 1375 Kw. La energía potencial que alcanzan, la masa de agua multiplicada por la altura de la ola y la aceleración de la gravedad,es igual a la energía cinética que alcanza cada punto de la trayectoria de la ola, y la alcanza con la velocidad de la ola.
Fuente: elmundo.es

En busca de la materia oscura

Las propiedades de la materia oscura son desconocidas. Alrededor de un 80% de la materia existente es oscura, siendo un ínfimo 5% las estrellas y el 15 % restante gas caliente.

Para desentrañar los secretos de esta extraña materia y descubrir los posibles límites del universo, un profesor lleva 20 años intentado descifrar cúmulos de galaxias, las acumulaciones de materia más grandes del universo, formados por materia oscura y miles de galaxias. Éste descubrió que cuando la radiación de fondo cósmico (una suerte de eco de radiación de microondas que todavía se mantiene desde el inicio del universo y que prueba la existencia del Big Bang) 'tropieza' contra un cúmulo, los fotones interactúan con su materia, y el rastro de radiación que deja permite detectar el cúmulo. Es el llamado efecto Sunyaev-Zeldovich.

Fuente: elmundo.es


Los renacuajos desarrollan una cola más grande ante la amenaza de un depredador

Un equipo de investigadores acaba de comprobar que algunas crías de rana estresadas por la presencia de depredadores desarrollan colas más largas que les ayudan a huir de esta amenaza. Cuando los animales o las personas se ven en situaciones amenazantes, tales como el combate o el ataque de un predador, el cuerpo libera hormonas de estrés que preparan al organismo para defenderse o para escapar rápidamente del peligro. Además, por primera vez, se ha demostrado que las hormonas del estrés también son responsables de alteraciones en la forma del cuerpo de los animales en desarrollo.

Los científicos han sabido durante mucho tiempo que los cambios ambientales pueden incitar a que los animales y las plantas alteren su morfología y fisiología como, asimismo, los tiempos de las etapas en su desarrollo. Por ejemplo, los renacuajos pueden acelerar su metamorfosis en ranas como respuesta a la sequía en un estanque, una alta densidad de predadores o la falta de comida.

Fuente: elmundo.es

La rotación de un agujero negro

Un equipo internacional de astrónomos ha comprobado que la velocidad de rotación de un agujero negro supermasivo alcanza un valor récord, próximo al 86% de la velocidad de la luz. Las observaciones, realizadas en rayos X de un amplio rango de energías, revelan detalles del entorno del agujero negro, pero su interpretación todavía está sometida a debate.

La gran galaxia barrada NGC1365 se encuentra a una distancia de unos 70 millones de años-luz , y es el doble de grande que nuestra Vía Láctea. En su centro se esconde un agujero negro supermasivo con una masa equivalente a unos 2 millones de veces la masa del Sol.

Se piensa hoy que prácticamente todas las galaxias albergan en su región central un agujero negro que evoluciona de manera paralela a la del resto de la galaxia que lo aloja. Estos agujeros negros supermasivos crecen engullendo estrellas o nubes de gas de su entorno o, cuando se produce una colisión entre galaxias, fusionándose con otros agujeros negros. Cada agujero negro supermasivo suele estar rodeado por un disco de acreción que, al sufrir los enormes efectos gravitatorios producidos por la gran masa central, va dejando caer parte de su masa al abismo del agujero.
La región de interacción entre el disco y el agujero es una zona tremendamente energética en la que se pueden originar grandes chorros de materia que se eyectan desde las zonas polares y donde se producen emisiones de muy alta energía en rayos X. El análisis detallado de esta radiación de rayos X permite pues investigar en detalle la estructura de la región más cercana al agujero negro.

Fuente: elmundo.es

Una fábrica de esperanzas

El hospital Virgen de las Nieves de Granada acoge un laboratorio en el que los investigadores trabajan en dos proyectos: un ensayo clínico que permitirá implantar córneas artificiales y otro, ya con rodaje, que fabrica un tipo de células madre, con capacidad para producir una variación del sistema inmune a partir de grasa, para prevenir el rechazo en los trasplantes de médula ósea.

Empezaron a rodar hace tres años y su rutina cuenta con la complejidad propia de una unidad tan especial, en una jornada normal. Para entrar en las salas de producción, hay que pasar por tres presiones intermedias, un sistema de esclusas con puertas enclavadas para que haya una cascada de presiones de más a menos y el flujo de aire siempre sea de dentro hacia fuera. El aire que no es estéril no pasa, está filtrado y el tejido creado, cuando sale de estas salas, lo hace herméticamente. En esas condiciones el principal contaminante son las personas, los agentes externos, ya que la ropa para acceder a la sala está diseñada especialmente para ello. Incluso los movimientos dentro de la sala tienen que estar controlados. “Normalmente se trabaja con alguien de soporte para movernos lo menos posible y minimizar el riesgo de generar partículas”, afirma una de las doctoras. El seguimiento es tan exhaustivo que pese a todos esos controles de acceso, rutinariamente hay otros dos de placas ambientales, uno de la propia cabina para asegurar que no hay contaminación mientras se manipulan las células y otro de los guantes del operario.

En la sala blanca, se preparan estos particulares fármacos para congelarlos y cuando salen al exterior ya están herméticos. Entonces, se criogenizan a menos 170 grados centígrados en nitrógeno líquido, lo que permite que se utilicen cuando un enfermo grave lo requiera.

Fuente: elpais.com